Caminé y caminé por Lisboa hace dos
semanas con mis amigas. Nos fuimos de viaje juntas para celebrar
nuestra amistad y pensé que sería el lugar perfecto para pasar un
fin de semana interesante con ellas, diferente y cautivador... y
efectivamente... lo fue..
Lisboa es una ciudad que conozco de
siempre y siempre que la he visitado me ha parecido cada vez mas
genial, es la mezcla de lo antiguo, de lo tradicional, del pasado de
un país con lo mas moderno y vanguardista del mismo.
Lisboa te atrapa con sus calles
empinadas, con sus lugares típicos, con su vida nocturna, pero sin
duda lo que mas me gusta es la gente que vive allí, y su facilidad
para convertir el rincón mas normal en un local especial donde pasar
el rato, comprar un libro o una prenda especial que no encontrarías
en ningún otro lugar.
Sitios especiales, decorados con
encanto, trabajados con mimo. Lugares donde beber un café es una
experiencia casi mística, o pequeñas tiendas donde una diseñadora
joven vende sus prendas mientras puedes encontrar un disco que llevas
años buscando, en una esquina de madera, en medio de una calle
perdida del Barrio Alto...
Lisboa es especial, siempre lo fue,
independientemente de que este de moda... asique os propongo los
cuatro lugares mas especiales por donde hemos pasado en este viaje,
en el que Lisboa era una más del grupo...
Nuestra ropa decoraba las paredes de nuestra casa.
Nuestra casita esta en lo alto del
Barrio Alto, justo encima del Jardín Botánico, la tranquilidad de
sus habitaciones y la luz que entraba en ellas es increíble. Una
casa señorial de Principios de 1800 con techos altos decorados con
frescos originales y Habitaciones muy especiales...y no nos olvidemos del salón...
Encontré un lugar por internet antes
de ir genial, porque parecía tener todo lo que me gusta de un local
nocturno, comida, copas y música todo junto.... y sin estorbarse...
Es un local de comida sencilla y
tradicional, sin complicaciones y muy bien de precio, mezcla entre
Portuguesa e Italiana, con buenas pizzas y aperitivos, acompañados
por un cocktail bien preparado o bien una botella de Vino portugués.
Mientras esperas mesa ya hay gente
tomando copas, puedes tomarte un cocktail en una barra en forma de
isla donde también hay sitio suficiente para que las chicas se suban
a bailar... (aunque nosotras en particular preferimos las
mesas...;-). Es un local diáfano, que esta muy de moda, donde te
tratan muy bien y siempre hay fiestas temáticas, con Dj invitado
etc..
Nuestro querido Guilty se convirtió
sin duda en nuestro locar preferido para empezar nuestras largas
noches en Lisboa.
Del mismo Dueño que el Guilty es
Olivier, pero no del mismo que la casa donde nos alojamos..
Olivier es un Restaurante con
mayúsculas... buena carta de vinos y cenar es sencillamente
exquisito...
Un lugar cuidado, elegante, en su
decoración mezcla lo clásico con lo moderno de manera muy
interesante... en definitiva: Súper Cool...
Y por último una diseñadora que
conocí la última vez que estuve en Lisboa antes de este viaje,
Fernanda Pereira, me pareció increíble lo que es capaz de hacer con
un trozo de fieltro, hace prendas muy especiales que podréis ver en su tienda en Rua da Rosa 195\197 en el Barrio alto.
El
detalle que mas me gusta:
Sus Cuellos....Podréis ver mas de su trabajo en su
web.
En fin.....
... Lisboa como siempre especial, te deja una sensación de tranquilidad exquisita, como ella
misma, y te muestra su mundo sin reparos... que es sin duda maravilloso.